La actividad permitió conocer de primera mano cómo un espacio de cantera abandonada puede transformarse en un enclave de alto valor ecológico gracias a una estrategia de restauración basada en la biodiversidad.
Durante el recorrido, los vecinos descubrieron la evolución de este espacio, ubicado en la Alcarria de Alcalá, desde su etapa como explotación minera hasta su situación actual como área en proceso avanzado de recuperación ambiental.
Además, la Chanta ha sido reconocida por la Comunidad de Madrid incluyéndola en el Catálogo de Humedales de la región, por el alto valor ecológico de este paraíso medioambiental.
Los asistentes pudieron observar cómo la restauración ha favorecido la aparición de hábitats naturales, la recuperación de suelos y la presencia de fauna y flora autóctonas. También vieron las zonas que se han creado para refugio de especies y como se ha revegetado para recuperar el suelo de la Alcarria.
La actividad despertó un gran interés entre los vecinos, que valoraron la oportunidad de conocer un proyecto real de recuperación ambiental y su impacto positivo en el entorno. Desde la Mancomunidad del Alto Henares se destaca la importancia de acercar a la ciudadanía iniciativas que demuestran que la actividad industrial y la conservación de la naturaleza pueden avanzar de forma conjunta cuando existe una planificación responsable.
La visita a La Chanta forma parte del compromiso de la Mancomunidad por promover la educación ambiental, la participación ciudadana y el conocimiento de los recursos naturales de la zona.